Rafael Correa: un líder para los marginados

Rafael Correa fue un líder de gran impacto. Su deseo de reducir la pobreza, aumentar las oportunidades para los marginados y crear un sistema gratuito de educación fue un modelo para otros. Sin embargo, su liderazgo en el mundo hispano fue también controvertido. Él lideró un movimiento contra el capitalismo y promovió la justicia social en Ecuador.

Nació en Guayaquil en 1963, el año en el que se construyó el transporte público en la costa de esta zona costera de Ecuador. Como una cuenca fluvial, Correa navegó su camino a través de la educación secundaria y terciaria, ganó un doctorado en economía en la Universidad de Illinois y se convirtió en político. Maximizó su entrenamiento para convertirse en Presidente del Ecuador por diez años consecutivos.

Transportó a su país de una pobreza extrema a una reducción significativa de la pobreza. Bajo su mandato, Ecuador presenció una reducción del 25,3% en la pobreza. Según Correa: “nuestro crecimiento ha sido ‘favorable para los pobres’, es decir, el bienestar de los más pobres en lugar del bienestar de los más ricos (…) Observamos que la marca de la reducción de la desigualdad y la pobreza, a su vez, es una marca de la Revolución Ciudadana” (Andes).

Aunque Correa ha sido severamente criticado, incluso por la izquierda, su acercamiento socialista a los problemas sociales era valiente.  Por ejemplo, sus políticas contribuyeron a reducir significativamente la pobreza, elevar el salario mínimo, lograr un récord mundial de educación superior pública y reducir el desempleo.

Su astuto talento como economista le permitió entablar buenos acuerdos comerciales con China: “También movió a Ecuador mucho más cerca económicamente a China, que ahora es uno de los principales acreedores y socios comerciales del país” (BBC Monitoring).

El establecimiento de acuerdos comerciales con China fue una puerta de entrada para aumentar las oportunidades de empleo para los ecuatorianos. El nivel de vida en Ecuador compitió con otros países sudamericanos y el acceso a la educación gratuita dio a los ecuatorianos una ventaja competitiva internacional.

Correa creía que la educación era la herramienta para avanzar en Ecuador e invirtió 20 mil millones de dólares en educación, “destetando” a su país del desarrollo de las exportaciones (Counterpunch). El deseo de Correa de reducir la pobreza, aumentar las oportunidades para los marginados y el libre acceso a la educación fue un modelo para otros. Correa se jubiló pero, sin embargo, su legado sobrevive en la boca y en las mentes de muchos ecuatorianos.

Agregue un comentario

Su dirección de correo no se hará público.