El uso de redes sociales en el terremoto de Oaxaca

El terremoto en Oaxaca, México, fue trágico con un saldo de alrededor de 320 personas. La historia demuestra que nada puede reducir el tiempo de la respuesta inmediata como la comunicación efectiva.

En el pasado, la comunicación se limitaba principalmente al boca a boca, teléfonos y redes de noticias. Hoy, las redes sociales empleadas a través de aplicaciones de teléfonos inteligentes como Facebook, Instagram, Twitter y etiquetas han reducido los tiempos de respuesta de los primeros en responder, salvado más vidas y permitido a las personas grabar un esfuerzo de rescate en vivo.

Tal vez, el número de muertos después del terremoto de Oaxaca habría sido mayor si no fuera por ciudadanos privados que utilizan sus teléfonos inteligentes. Las imágenes posteriores a Oaxaca publicadas en las redes sociales provocaron una respuesta global. Demostró que las redes sociales pueden manipular la capacidad de atención humana con imágenes poderosas y pueden provocar asistencia moral, financiera y social inmediata de minutos.

Normalmente, las redes de medios tardan horas en elaborar una estrategia sobre cómo posicionarse logísticamente para filmar después de un desastre natural. Las redes sociales facilitan que cada ciudadano sea un periodista en su comunidad. Por ejemplo, los ciudadanos de Twitter, Facebook y otras plataformas de redes sociales están publicando fotos y videos que muestran el desastre y sus secuelas dentro y alrededor de la ciudad de México: carreteras fracturadas, edificios que se balancean y colapsan, explosiones y mucho más.[Business Insider]

Los operadores de cámara no calificados y entrenados utilizaron lentes de tan solo 5 mm para dirigir la atención del mundo. Las redes sociales fueron efectivas para generar una protesta pública contra el gobierno mexicano por no responder por igual a otras áreas devastadas en las ciudades circundantes de Oaxaca.

Del mismo modo, el mundo se está desplazando lentamente hacia la documentación de desastres únicamente por las redes sociales. The New York Times informó que “las redes sociales se están convirtiendo en una herramienta para que las generaciones más jóvenes se comuniquen para expresar su necesidad de ayuda, y en algunos centros 911 son conscientes de las redes sociales e intentará monitorearlas lo mejor que pueden”, en palabras de Brian Fontes, director ejecutivo de NENA.

Por otra parte, agregó que de los miles de centros de llamadas 911 en todo Estados Unidos, menos de la cuarta parte están equipados para recibir mensajes de texto.[New York Times] Es problemático cuando los servicios de emergencia no cuentan con la tecnología para recibir mensajes SOS del público que han jurado proteger. La generación más joven está superando a la generación anterior y la demanda de tecnología que coincide con sus teléfonos inteligentes es alta.

Si bien la demanda de servicios públicos de emergencia es alta para adquirir equipos avanzados, otro problema es verificar la información que se recibe. Hay llamadas telefónicas de broma y mensajes de broma generados por usuarios maliciosos para explotar un desastre natural. “El poder de las redes sociales es muy potente en la actualidad. Los medios de comunicación tienen la responsabilidad de verificar la información que se difunde en estas plataformas para no causar confusión ni alarmar a la población” [El Comercio]. 

Se necesita un control de calidad y un rápido análisis de la información para asegurar que las redes sociales se empleen en beneficio del vicio público el daño. En conclusión, las redes sociales son una poderosa herramienta que da poder a los transeúntes y reduce el tiempo de los primeros en responder. Salva vidas y a través de imágenes poderosas, provoca respuestas globales. Sin embargo, como en la mayoría de la tecnología, hay riesgos; la probabilidad de que alguien explote una tragedia al proporcionar información falsa es posible.

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