La verdadera amenaza no son los musulmanes

En Estados Unidos la cara de terrorismo siempre va a ser Osama Bin Laden y por buenas razones. El 11S fue el mayor ataque terrorista de la historia. Recuerdo claramente el día que ocurrió esa tragedia y el impacto que tuvo en las días y años siguientes. El mundo cambió mucho en ese día y desde entonces los musulmanes radicales son el enemigo principal de los Estados Unidos. Esa es la razón por la cual son la amenaza más grande, ¿verdad? Como siempre, la verdad es más extraña que la ficción.

Por ejemplo, Todavía no sabemos los motivos de Stephen Paddock, el autor del tiroteo en Las Vegas. Lo que es cierto es que los musulmanes radicales no son responsables de la mayoría de los ataques, ni la mayoría de los muertos desde 9-11. La amenaza más grande para el ciudadano promedio en los Estados Unidos viene de la extrema derecha y los militantes de la supremacía blanca. A pesar de los hechos, el énfasis en los medios hoy casi siempre está en los musulmanes.

Podría ser muy fácil decir que todo eso es causado por el racismo y la xenofobia. Por supuesto, es parcialmente cierto. Sin embargo, pienso que hay una explicación más sutil y precisa. La amenaza de terrorismo islámico no es un bulo.  Es cierta y global. En julio y agosto hubo ataques en Tayikistán y Amsterdam llevados a cabo por islamistas. Hay un enemigo claro, definido y lejano. Es fácil de entender. Sin embargo es mucho más difícil admitir que hay un enemigo dentro de nuestra propia casa.

No ayuda que ISIS y sus grupos satélite usen propaganda para parecer como la amenaza más grande del mundo. Ellos quieren que los medios siempre se enfoquen en sus actividades. Usan esta percepción para dar legitimidad a sus reclamaciones de territorio en la zona levantina. Quieren demostrar que son poderosos que y pueden ejercer un monopolio de violencia sobre la región y, por eso, que pueden ser ser un estado. La percepción de poder les ayuda a reclutar. 

Por supuesto también hay un aspecto político en esto. El efecto de “sacar la bandera” (rally round the flag) es muy sobresaliente en este contexto. El énfasis es que las terroristas son combatientes enemigos extranjeros. Eso puede ser usado para influir las elecciones o crear apoyo por varias cosas. Si los terroristas son ciudadanos americanos, el efecto disminuye.

Mientras tanto, la extrema derecha hace lo opuesto. Ellos quieren parecer como gente razonable que han sido empujados demasiado lejos y evitar la atención negativa de los medios. Por supuesto quieren enviar un mensaje pero sus metas son limitadas y políticas. Por eso, eventualmente quieren persuadir a su audiencia si es posible.

Por último, los dos grupos son peligrosos. Al mismo tiempo, tenemos que resistir el control del miedo que pretenden infundir medios y políticos. Como siempre, busca los hechos y forma tus opiniones con esos hechos. Muchos veces las creencias comunes son falsas.

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