¿Es dar dinero más eficaz? El caso de la USAID

Desde hace muchos años, se cree que dar dinero en efectivo no ayuda a la gente pobre porque se comenta que no lo usarían de manera sostenible. Un nuevo estudio de la USAID contradice esta creencia popular. Este estudio tiene el potencial de  transformar el sector de la ayuda al desarrollo.

Parece haber un consenso de que nosotros, ciudadanos de nuestros respectivos países y ciudadanos del mundo también, tenemos la responsabilidad social de ayudar a nuestros homólogos internacionales que viven en la pobreza extrema. El estudio de este articulo intenta hacer precisamente esto, comparando programas de asistencia que ya existen y uno nuevo, que consiste en dar dinero efectivo a personas pobres en vez de bienes y servicios.

Los Estados Unidos tienen una agencia dedicada a esta misma causa: USAID. Con otras instituciones de ayuda existentes, como las Naciones Unidas, esta agencia trabajan para encontrar la mejor manera de erradicar la pobreza.

A pesar de que, en nuestro país, en el mundo entero, disponemos de los mejores y más brillantes economistas, todavía no sabemos exactamente cómo ayudar de manera eficaz. Los programas de ayuda tradicionales ofrecen típicamente una combinación de agua potable, ganadería, libros de texto y suplementos nutricionales. No es una sorpresa que, hasta este momento, este ha sido el enfoque que hemos adoptado dado que estos bienes son, sin duda, necesidades básicas. Sin embargo, un nuevo estudio tal vez podría cambiar el modo de pensar de la gente en cuanto a asistencia.

USAID financió un estudio realizado por una obra de caridad en el que compararon los efectos de un programa que ya existe (Gikuriro) y los de distribuir dinero en efectivo sin ningún compromiso. El programa Gikuriro consiste en enseñar sobre la nutrición y hábitos de higiene y entregar bienes como la ganadería y semillas. El estudio de USAID descubrió, desafortunadamente, cómo muchos programas de asistencia, que este no tuvo tanto éxito como se esperaba y que su experimento radical de dar dinero directamente a la gente de varios pueblos en Ruanda, donde fue realizado el estudio, produjo más beneficios.

Dar bienes y servicios puede ser costoso desde un punto de vista logístico y tiene un impacto mínimo en comparación con los resultados del proyecto de USAID. Es verdad que dar dinero no tuvo éxito en cuanto a mejorar la nutrición de los beneficiarios, pero sus repercusiones generales superaron ampliamente las de Gikuriro. La gente pudo reducir su deuda en un 76% y adquirir activos que pueden generar ingresos, lo cual puede llevar a efectos a largo plazo.

El estudio es el primero de su tipo y asusta a muchos programas de asistencia, empresas con fines de lucro y aún organizaciones sin fines de lucro, porque estas conclusiones pueden amenazar su existencia. La mayoría de los programas que existen hoy en día están basados en la distribución de bienes y servicios, y serían considerados como innecesarios. Sin embargo, los críticos se preguntan si es por esta razón que USAID y otras partes interesadas no hablan públicamente de esta éxito de innovación. Es cierto que no se encuentra mucha información sobre esto en los medios. Este método tiene el potencial de transformar el sector de la ayuda al desarrollo.

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