Cambia la manera en que invertimos, cambia el mundo

La financiación es la madre de todos los sistemas económicos, sociales y políticos. Entonces, si queremos cambiar el mundo, es imperativo que transformemos los mercados de capital. Si cambiamos la manera en que nosotros invertimos, protegemos a los inversores, promovemos el acceso a las inversiones de capital para las comunidades vulnerables y marginadas, apoyamos la innovación en problemas locales y global, y enviamos un mensaje a las industrias que dañan el mundo y a la gente.

La organización The Global Impact Investing Network informó que, a partir de 2017, había amasado más de 114 mil millones de dólares en activos de inversión de impacto. Eso es la punta de iceberg y ahora es el momento de contribuir al crecimiento del mercado en América Latina. Es el momento de desviar riqueza para contribuir a la resolución de los problemas del mundo.

La inversión de impacto desafía la idea de que, por un lado, los problemas sociales y ambientales debería ser resueltos por recursos de filantropía y, por otro, las inversiones del mercado deberían enfocarse solo en retornos financieros. La inversión de impacto ofrece oportunidades viables para alcanzar el cambio social por inversiones financieras. Sin embargo, ¿existe una infraestructura robusta de inversión de impacto en América Latina?

En 2016, The Impact Investing Landscape in Latin América comunicó que en 2014 y 2015, 78 firmas de inversiones de impacto invirtieron más de mil millones de dólares en América Latina. Brasil y México están dirigiendo los esfuerzos para construir los sistemas de inversión de impacto en América Latina. Ellos se enfocan en los sectores como salud, agricultura e inclusión financiera.

Brasil y México han construido fundaciones sólidas, pero ha llegado la hora de escalar los modelos de inversiones de impacto en América Latina.

Primero, los gobiernos deberían apoyar e incentivar la inversión de impacto y emprendimiento social en categorías geografía y tópicos como educación, cambio climático y salud. Segundo, los fondos de inversiones de impacto necesitan desarrollar un idioma común y estándares comunes para definir el impacto y el retorno. Por último, se deben crear más y mejores programas de educación y desarrollo profesional en el emprendimiento social, entre otros temas. Existen muy pocos emprendimientos sociales que pueden recibir la cantidad de capital que necesitan para alcanzar un retorno aceptable.

En la mayoría de América Latina, los sectores de la inversión de impacto y emprendimiento social aún están surgiendo. La ventaja es que los participantes en los sectores pueden determinar un sistema robusto por hacer la inversión de impacto una practica con más influencia en igualdad de condiciones, con métodos convencionales para recibir inversiones.

 

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