La batalla entre traductores y la traducción automática

La primera historia documentada de la traducción se remonta al segundo milenio antes de Cristo en Mesopotamia. Han pasado miles de años y todavía seguimos traduciendo. A mano y a máquina.

La tecnología automática asiste a los traductores y quita el trabajo redundante gracias a su capacidad de almacenamiento y manipulación de la información. Usa software para convertir un texto de un lenguaje a otro y, en los sistemas más populares, la tecnología automática recurre a una base de datos de traducciones anteriores para completar el trabajo. Hay mucho debate sobre qué es más efectivo y algunos piensan que estas máquinas quitarán el trabajo de los traductores. Sin embargo, para muchos profesionales en la industria, esto es un mito.

En los últimos años hemos visto la entrada de más y más versiones de la traducción automática. Aunque cada uno tiene sus características distintas, todos básicamente tienen la misma función. Comparando la traducción automática y los traductores humanos, la verdad es que uno no es mejor que el otro. Los dos tienen sus fortalezas y debilidades, por ejemplo, la traducción automática puede completar una traducción más rápidamente que el ser humano. Por otro lado, los traductores tienen más precisión porque entienden el contexto mejor que una máquina. Los traductores tienen emociones y comprenden la variedad de culturas, por lo que pueden crear una traducción más fluida.

Lo que la tecnología hace mejor que las personas es memorizar, lo cual puede ahorrar al traductor mucho tiempo y también dinero para una compañía que contratan traductores. Además, esta tecnología puede traducir en cualquier lenguaje mientras que un traductor solo puede traducir en los lenguajes que sabe. Además, el mayor factor distintivo entre los dos es que la traducción automática no puede interpretar el contexto come puede un ser humano. Por ejemplo, pese a sus avances, la traducción automática suele traducir chistes, dichos y cultura pop literalmente. Mientras que el ser humano tiene el conocimiento sobre los temas y puede producir una traducción fluida y con sentido.

Del mismo modo, hoy en día los traductores humanos pueden traducir con mayor precisión que los traductores automáticos. Además, los traductores pueden revisar su trabajo y hacer un control de calidad. Entonces, en vez de comparar los traductores y la traducción automática, tenemos que buscar la mejor manera de entrelazarles.

Por último, no se preocupen de las noticias falsas que dicen que las máquinas van a quitar el trabajo de los traductores. Hemos visto que los dos tienen sus fortalezas y debilidades. Intentar de buscar el mejor modo de combinar los dos es la mejor cosa que pueden hacer en la industria de la traducción.

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