Aprender un idioma como adulto. ¿Imposible?

Mucha gente lo dice. Es imposible aprender un idioma en la edad adulta. Se comenta que es algo del cerebro en la etapa del desarrollo, que durante ese tiempo es fácil hacerlo y después que no lo es. Muchos artículos apoyan esta idea (el periodo crítico), que antes de una edad específica se aprende más y de forma más fácil que luego en la vida. Pero… ¿es verdad?

No. De hecho, un estudio enseña lo contrario; que muchos adultos pueden aprender un idioma hasta un nivel muy alto, a veces mejor que algunos hablantes nativos. Los adultos muestran una habilidad de aprender más en menos tiempo que los niños, en ambientes controlados y en programas de inmersión.

Este gráfico compara aprendices de inmersión (A) y aprendices sin inmersión (B). Enseña precisión como una función de años de experiencia. La línea roja representa monolingües. Las otras representan a personas con diferentes edades de primera exposición al idioma. La naranja es antes de los 11 años, la verde entre 10 y 21 y la azul después de los 20.

Es obvio según los datos que hay ciertas ventajas de aprender un idioma cuando eres más joven. Pero también se puede ver que hay muchas personas que empezaron a estudiar después de los 20 años que tienen un nivel alto.

La teoría del período crítico argumenta que los niños tienen una habilidad de aprender lenguas extranjeras más rápido y fácil antes de la pubertad por tener más plasticidad lingüística y que después de pasar esa etapa se pierde plasticidad y por eso es mucho más difícil.

Pero muchos estudios desechan esta idea. En un estudio que hizo Krashen en los años 70, argumentó que el “período crítico” no funciona como una hipótesis para la adquisición de lenguas. Krashen descubrió que “la lateralización cerebral relacionada con las funciones del lenguaje quedaba firmemente establecida hacia los 5 años y que, por consiguiente, no podía marcar el final del período crítico en la pubertad”

Otro estudio que se hizo en Holanda descubrió que los niños entre 12 y 15 años progresaron más rápidamente en aprender holandés en los primeros meses y que al final de un año allí los niños entre 8 y 10 y entre 12 y 15 tenían un mejor dominio de la lengua. En comparación, los niños entre 3 y 5 años obtuvieron los peores resultados.

Los adultos tienen algunas desventajas en aprender la pronunciación extranjera, que sí que es más difícil como adulto. También es difícil aprender un sistema nuevo de hablar; los adultos tienen más vergüenza en intentar por el miedo de cometer errores; los adultos tienen una tendencia a enfocarse en la escritura y, por eso, no aprenden tanto la pronunciación de la lengua.

Pero también los adultos tienen ventajas para superar estas desventajas: el adulto sabe como aprender. Según un análisis de Peter Strevens, el adulto puede seguir instrucciones detalladas, inferir, deducir y generalizar. También puede concentrarse mejor sin necesitar variedad para mantener la motivación.

No se debería decidir no estudiar un idioma nuevo por tener miedo de no hacerlo bien. Aprendemos lenguas nuevas para comunicarnos y eso es más importante que hablar perfectamente, como un nativo.

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